Último corte del disco homónimo, editado en 1982.
Este es el último disco de lo que se conoce como la trilogía oscura de The Cure, que comienza con su LP del 80 Seventeen Seconds, sigue con el Faith del 81 y termina con el disco del que estoy hablando.
La canción empieza con un sintetizador y unas voces de algo parecido a una secuencia de una película, pero grabadas al revés un tanto turbadoras, para seguir con un ritmo casi marcial y muy machacón de la batería. La guitarra, distorsionada y abusando del efecto Flanger, hace que se cree un ambiente envolvente y casi claustrofóbico.
Mi obsesión por este disco llegó a tal punto que lo escuchaba a todas horas, y llegué a intentar traducir, diccionario en mano, todas las letras de las canciones.
The Cure tiene infinidad de discos (de hecho, creo que es unos de los grupos que más discos de caras B, bootlegs y rarezas tienen), todos de gran calidad y muchos con éxito comercial, pero éste es especial para mí por su oscuridad y su intensidad.
Yo no soy muy seguidor de estos...de hecho lo que más gracia me hace es un acústico que me bajé por curiosidad... bueno, las últimas tres entradas por lo menos me sonaban ya...que alguno había que ni eso, jajajaj
ResponderEliminarA mí, la verdad es que lo que más me gusta de este grupo es la primera época (me pasa con casi todos los grupos). El objetivo de ésto es mostrar lo que, a mí, me parece interesante. Y si los oyes aunque sea sólo una vez, mi misión está completa.
EliminarPor cierto, gracias por ser tan fiel.