Tema incluido en el disco The Fat Of The Land, publicado en 1997.
Ésta es una canción que, como Hey Dude de Kula Shakers (y que ya os puse en una entrada anterior), me lleva a cualquiera de esa noches descontroladas en la discoteca Camelot de Santa Pola, de la que no salía y de la que me gustaría recordar más de lo que recuerdo.
En lo que a The Prodigy concierne, para mí fue todo un descubrimiento. Me gustó el que fuera música electrónica y bailable, con ese sonido duro que recuerdan a los Front 242, pero sin adentrase en el estilo EBM.
Precisamente esta canción fue la primera que oí de este grupo y me parecieron muy buenos el redoble de caja con el que empieza la canción y que se va repitiendo durante los 4 minutos que dura. Otra cosa destacable son los samplers de guitarras que utilizan: acústica distorsionada y un wah wah muy molón que le da un rollete más bailable.
Ya sé que lo que voy a decir es totalmente subjetivo y discutible, pero siempre he pensado que The Prodigy fueron los Sex Pistols de los 90, a parte de por su imagen (resulta evidente), por su sonido punk mezclado con la electrónica.
Es una de las que escucho cuando voy a correr por las mañanas, me dan ganas de de comerme el mundo
ResponderEliminarÉsta me trae recuerdos de cierto aniversario en Camelot regateando con el tío de los tatuajes para que bajara el precio de uno y me lo hiciera esa noche. Todavía me miro el brazo y doy gracias porque no tuviéramos el dinero suficiente. Jejejeje
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